jueves, junio 01, 2006

¿Nos estamos quedandosin agua?
“Para la supervivencia, el bienestar y el desarrollo socioeconómico de toda la humanidad es un requisito fundamental tener garantizado el acceso a un suministro suficiente de agua potable. Sin embargo, continuamos actuando como si el agua dulce fuera un recurso abundante e inagotable, cuando no lo es.”—Kofi Annan, secretario general de las Naciones Unidas.
DESDE hace mil años, todos los jueves al mediodía se reúne en la ciudad de Valencia (España) un tribunal singular. Su cometido es resolver las disputas que surgen sobre el agua.
Los labradores de la fértil huerta valenciana dependen del riego, que exige gran cantidad de agua, recurso siempre escaso en dicha región. Cuando opinan que la distribución del valioso líquido es injusta, pueden apelar al Tribunal de las Aguas. Este tipo de disputas no son nuevas, pero en pocos lugares se resuelven de manera tan equitativa como en Valencia.
Hace cuatro mil años, varios pastores se enzarzaron en una discusión sobre el uso de un pozo cerca de Beer-seba, en Israel (Génesis 21:25). Desde entonces han ido empeorando los problemas del agua en Oriente Medio. Al menos dos dirigentes destacados de la zona han dicho que este sería el detonante que podría llevarles a declarar la guerra a un país vecino.
El líquido elemento siempre ha sido la manzana de la discordia en los países semiáridos, por la sencilla razón de que es esencial para la vida. “El agua dulce es preciosa, ya que no podemos vivir sin ella. Resulta irremplazable, dado que no tiene sucedáneos. Y es un recurso delicado, pues la actividad humana tiene un profundo impacto en la cantidad y calidad del agua dulce disponible”, señaló Kofi Annan.
Hoy día, la cantidad y calidad del agua dulce de nuestro planeta se ven amenazadas como nunca antes. Así pues, no debemos dejarnos llevar por la aparente abundancia de agua que existe en algunas regiones afortunadas del mundo.


LOCALIZACIÓN DEL AGUA DULCE
Alrededor del 97% del agua del planeta es salada, por lo que resulta inadecuada para el consumo humano, la agricultura y la industria.
La mayor parte del apenas 3% del agua dulce que existe no resulta fácilmente accesible, como muestra la ilustración.

Las reservas menguan
“Una de las grandes contradicciones [de] la naturaleza humana [es] que únicamente valoramos las cosas una vez que se vuelven escasas —dice la secretaria general adjunta de las Naciones Unidas Elizabeth Dowdeswell—. [...] Apreciamos el valor del agua cuando el pozo se ha secado. Y los pozos no sólo están secándose en las regiones tradicionales con tendencia a las sequías, sino también en zonas que no asociamos tradicionalmente con escaseces de agua.”

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